Hace poco en el blog VGJunk revisitaron ese clásico de clásicos que es F-Zero, mi juego de carreras favorito con la posible excepción del Carmaggedon. Pueden leer el artículo aquí.
En el artículo se hace hincapié en la banda sonora del juego, y con razón. Si en alguna entrada anterior ya habíamos alabado la banda sonora de ese otro cásico de Super Nintento que es Super Castlevania IV no podemos dejar escapar la ocasión de darle un repaso a la magnífica banda sonora de F-Zero.
Empezaremos con mi favorita.
Yumiko Kanki y Naoto Ishida.. F-Zero: Death Wind
Sí, hay cosas que no cambian nunca y ya en mi infacia/pre-adolescencia tenía debilidad por las líneas de bajo machaconas y la percusión loca, aunque tengo que reconocer que elegr un tema entre todos es como elegir entre tetuda o culona, no dejas de pensar en lo que te pierdes.
Yumiko Kanki y Naoto Ishida.. F-Zero: Port Town
Yumiko Kanki y Naoto Ishida.. F-Zero: Red Canyon
Yumiko Kanki y Naoto Ishida.. F-Zero: White Land II
Yumiko Kanki y Naoto Ishida.. F-Zero: Ending
Les animo a que escuchen el resto de la banda sonora, es una maravilla. Pero bueno, no me enrrollo más, no pierdan el tiempo, súbanse a sus vehículos supersónicos antigravitatorios y, recuerden ¡Los hombres de verdad no usan los frenos!
Ayer fui a ver Interstellar y, dejando de lado que lo de cuantificar el amor en la quinta dimensión me resultó algo un poco ñoño, me pareció una gran película. Así pues, como cualquier excusa es buena para hacer una recopilación musical temática, aprovecho esta ocasión para ponerles aquí algunas tonadillas interestelares para su disfrute.
¿Cómo, que no les parece una noticia relevante? Bueno, pues si tenemos en cuenta que estamos terminando el mes de julio en Salamanca yo diría que es todo un evento. Y para celebrarlo aquí les dejo un poco de frío y matemático bakalao hecho con chips de videoconsola.
Y ya que estamos de majarada musical, aquí les va una pequeña nota informativa con medio mes de retraso: el combo formado por Brian Eno y Karl Hyde ha sacado nuevo disco.
Ale, que ustedes lo tripen bien.
Hay pocos motivos capaces de hacer que clausure antes de tiempo el Octubre Negativo. La muerte de un titán del calibre de Lou Reed se cuenta entre ellos.
Aporvecharé la ocasión para presentarles, además, al primer figurante de la ya clásica cabalgata de monstruosidades que inunda GIGAFANTASMA en estas fechas... ¡El Valle Improbable!
Lou Reed.. No Money Down
Bueno, más que el Valle en sí los que son verdaderamente terroríficos son sus habitantes, criaturas robotrónicas que se asemejan a muertos animados, suspendidos en un limbo de no-existencia y grimosidad sin parangón. Aunque hay que reconocer que todos esos robots de colegialas japonesas... tienen potencial.
Hace ya lo suyo cantaba alabanzas al Reactable, el primer instrumento realmente futurista en ver la luz desde la invención del Casiotone. Pues bien, el equipamiento de las orquestas de cámara que entretendrán a los Emperadores de Alpha Centauri sigue aumentando, esta vez con un instrumento que recuerda inevitablemente a los instrumentos que tocaban Figrin D'an and the Modal Nodes. El Eigenharp Alpha.
Siendo capaz de programar loops y ritmos, de cargar sonidos e instrumentos midi y con tal cantidad de superficies sensibles que parece la estudiante de un internado católico, este cachirulo puede ser el futuro del bakalao, la herramienta que hará callar a aquellos herejes que afirman que el bakalao lo hacen las máquinas solas, así, porque se levantan tontorronas.
La misma compañía -Eigenlabs- ha desarrollado también un hermano pequeño para el Eigenharp Alpha, una especie de melódica hipertecnificada conocida como Eigenharp Pico. No, no son una gente muy original a la hora de inventarse nombres.
Me gustaría poder incluir algún vídeo con más chicha pero todo lo que he encontrado son versiones de Moby, nada que realmente explote las posibilidades del aparato ya que la sensación de estar viendo un play-back es inevitable. No se preocupen, Gigafantasma les mantendrá informados sobre cualquier novedad en el panorama de la música del pasado-mañana.
Sueño con un mundo cauterizado, un mundo de plástico y fibra de vidrio.
Sueño con un mundo donde, en los colegios, en lugar de los poemas del plasta de Lorca los niños memorizan el Manifiesto Futurista de Marinetti.
Sueño con un mundo de arcologías y biomáquinas urbanísticas, de ciberballenas que transportan mercancías y pasajeros desde Vladivostok a Oslo en una travesía sin escalas.
Sueño con un mundo en el que la gente no sea tan cateta como para hacer cola durante horas para vender su alma a cambio de un iPhone gratis.
A cualquiera que haya leído mi blog de relatos (muchas gracias por hacerlo, por cierto) no se le escapará que todo lo ciberpunkoso me llama poderosamente.
Revitalizado recientemente por películas como Matrix, el género ciberpunk espera agazapado a esa imposible adaptación de Neuromante que de nuevo le lleve a la gloria que vivió en los plastificados años 80.
Hoy es viernes, somos jóvenes y nos espera un futuro de mierda.
Este pasado sábado día 22 se celebró la Noche en Blanco aquí, en Madrid.
Entre las muchas cosas que no pude ver debido a la masificación del evento se encontraba la demostración del funcionamiento del Reactable, un proyecto de la Universidad Pompeu Fabra que promete revolucionar la música como lo hicieron en su momento los sintetizadores...
...O no, porque el comentario más acertado que he oído acerca del cacharro es que es como un theremin, y eso hace mucho que está inventado.